Resucitados por su amor

Para los cristianos, la celebración de la Pascua es uno de los momentos más importantes del año, pues es cuando nuestro Señor Jesucristo resucita por nosotros tras su muerte en cruz con el fin de salvarnos y perdonar nuestros pecados. Por eso, a muchos jóvenes nos gusta vivirlo en comunidad y optamos por la opción del retiro para experimentarlo en plenitud. De este modo, comenzando el Miércoles Santo, nos trasladamos cinco días a una casa en la montaña, donde acompañamos a Jesús en la pasión y en la hora de su muerte a través de la reflexión, el silencio y la oración hasta el momento de nuestra resurrección con Él y en Él en la Vigilia Pascual.

Son días intensos en los que diversas sensaciones se mezclan en el interior de cada uno y las emociones están a flor de piel. Sin embargo, la fuerza de sentir a Dios tan cerca de uno mismo, el diálogo continuo con Él y el hecho de descubrirlo en los hermanos que nos rodean propician un clima de confort y de amor inigualable. No obstante, sabemos que ese gran regalo que nos da el Padre no es para nuestro gozo personal sino para compartirlo con los demás, con quienes más sufren las injusticias mundanas y con los pobres de espíritu. Este es el testimonio de algunos de los jóvenes que contaron con la gracia de resucitar en el Señor en esta Pascua 2016: 

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Hace no mucho tiempo me dieron la oportunidad de vivir la Pascua Joven desde JMV y acepté para poder vivir más intensamente esta fiesta y profundizar mi fe. Estos últimos días los he pasado celebrándola en Castellnovo, donde he podido encontrarme a mí mismo y a su vez encontrar a Dios en mí. He tenido la oportunidad de estar con Él a solas y de encontrar la paz interior. Uno de los días claves para ello fue el sábado, cuando pude reflexionar en soledad. Ese día me encontré conmigo mismo y fue una de las experiencias más bonitas que he tenido, porque el poder estar con uno mismo y a la vez con Dios es una sensación increíble. Además, al estar solo también me di cuenta de que cuando te metes de nuevo en la rutina, amigos, estudios, trabajo, etc., es como que dejas que la vida pase muy rápido y no vives el momento, no lo disfrutas.

También he tenido la suerte de conocer a personas geniales y reencontrarme con otras a las que ya conocía. El hecho de vivir esta experiencia con tantas personas hizo que me diera cuenta de que no estoy solo en la fe, a pesar de que en el día a día parezca que sí. En cualquier caso, lo que tengo claro es que esta Pascua me ha servido para abrir otra vez mis ojos y ver que hay más gente como yo. Sin duda, en general ha sido una gran experiencia por la cual estoy infinitamente agradecido; necesitaba un encuentro así para aclarar mis dudas y encontrar la calma y estoy seguro de que el año que viene repetiré. 

Carlos S.

Sin duda, la Pascua Joven ha sido una forma de redescubrir la grandeza de Dios en la vida de otras personas. En concreto, todo ocurrió el Sábado Santo, cuando de forma improvisada mi grupo se juntó para lo que en principio iba a ser un momento de contarnos como estábamos pasando el día. Pero los planes cambiaron y comenzamos a compartir entre nosotros nuestros testimonios o experiencias de fe con Dios, momentos de nuestra vida que nos habían acercado por primera o milésima vez a Dios. Eran tantas historias y todas ellas diferentes, algunas más impactantes, otras más sencillas, etc., pero todas empapadas de esa belleza que solo el Amor de Dios puede conseguir y hacer que tu vida de un cambio impensable. Un cambio que puede ser progresivo o radical, pero en sí, un cambio. Y lo más importante de todo es que ese cambio a todos nos había salvado, nos había hecho nuevos, nos había alejado de unas tinieblas que, gracias a Él, ahora somos conscientes de que existen y de la facilidad de caer en ellas, pero sabiendo ahora que la misericordia infinita de Dios siempre estará allí porque su Amor hacia ti es infinito.

Fátima C.

La Pascua con JMV ha sido para mí una Pascua muy distinta a las que había vivido hasta ahora. Es cierto que normalmente vivía estos días especiales en mi parroquia, pero quieras que no, en el día a día hay demasiadas distracciones. Con JMV he podido alejarme de todas aquellas cosas que me desconcentraban de lo importante, el Señor. Pasar estas fiestas con gente de mi edad que piensa como yo ha sido muy sorprendente y esto hace que te renueves, te da nuevas fuerzas y ganas de seguir adelante, porque te demuestra que no estás solo, que por mucho que la sociedad marque sus estereotipos, no hay porqué seguirlos, que al fin y al cabo debemos buscar la felicidad. He podido alejarme, dejar las tecnologías a un lado y pensar en la gran suerte que es haber sido criada en la fe cristiana, te das cuenta del apoyo continuo e incondicional que te da Dios y de que enfrentarse a los miedos y problemas, es mucho más fácil con Él, y que además Él es el camino a la felicidad.

Agustina C.

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Una respuesta a Resucitados por su amor

  1. Paqui dijo:

    ¡Qué enriquecedor leer estos testimonios!
    Percibo que el fuego del Espíritu sigue tocando los corazones como el de estos jóvenes, que se dejan tocar y transformar por Él.
    Muchas gracias por compartir vuestra experiencia.

    Le gusta a 1 persona

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